El universo se puso de acuerdo para que Jeremy Allen White, el tipo que nos hizo sufrir y salivar en The Bear, acabe transformado en Bruce Springsteen.
Y no solo en la gran pantalla, sino también en un disco que promete convertirse en fetiche para los fans del Boss y de las adaptaciones musicales con alma.
El proyecto se llama Springsteen: Deliver Me From Nowhere y llega el 5 de diciembre de 2025 bajo el sello Columbia Records.
La banda sonora —producida por el mago del folk-rock Dave Cobb— acompaña la película homónima, donde White interpreta a un Springsteen de carne y hueso, en pleno proceso de creación del mítico Nebraska (1982).
De Carmy al Boss: un viaje sin red
Interpretar a Springsteen no es tarea fácil.
Pero White se lo tomó como si fuera otro servicio en The Bear: con precisión, sudor y obsesión.
Según contó a Los40, ensayaba guitarra entre cuatro y seis veces por semana, usando una Gibson J-200 de los 50 parecida a la del propio Bruce.
Y se nota. Su voz rasgada y contenida, ese tono que va entre la duda y la fe, funciona de maravilla en temas como Nebraska o Highway Patrolman.
La película —dirigida por Scott Cooper— no busca el mito, sino al hombre detrás de él: el Bruce que graba en su casa, solo, con una grabadora Tascam y un corazón roto por dentro.
La banda sonora: una carta de amor al rock americano
El disco se mueve entre el respeto y la reinterpretación.
No es un karaoke de clásicos: es un intento de entrar en la cabeza de Springsteen cuando decidió hacer Nebraska a pelo, sin banda ni artificios.
🎧 Tracklist destacado:
- Born in the U.S.A. (Power Station) – Jeremy Allen White
- Nebraska – Jeremy Allen White
- Atlantic City – Jeremy Allen White
- Highway Patrolman – Jeremy Allen White
- I’m on Fire – Jeremy Allen White
- Lucille – Jeremy Allen White + Jake Kiszka (Greta Van Fleet)
- Boom Boom – Jeremy Allen White + Jay Buchanan (Rival Sons)
- I Put a Spell on You – Jay Buchanan / Jake Kiszka / Aksel Coe / Bobby Emmett
(producción: Dave Cobb)
Lo más interesante es cómo White se atreve a ensuciar un poco el legado, añadiendo guitarras que crujen, respiraciones que se escuchan, silencios que pesan.
Su Atlantic City suena como si el fantasma del Boss lo hubiera poseído en el estudio.
Y ese cierre con I Put a Spell on You es oro puro: blues, garage y alma americana a fuego lento.
La era de los biopics musicales… con banda sonora real
Después de A Complete Unknown, donde Timothée Chalamet reinterpretó a Dylan, Columbia Records repite jugada.
Lo que parecía un experimento se está convirtiendo en una nueva forma de mantener vivos los clásicos: actores metiéndose en piel ajena, pero con una entrega musical que trasciende el papel.
“Jeremy no imita. Traduce la esencia de Springsteen para una nueva generación”, dijo Dave Cobb en una entrevista para Billboard.
Y tiene razón: Deliver Me From Nowhere no suena a homenaje frío, suena a carta de amor con feedback de guitarra.
¿Por qué deberías escucharlo?
- Porque es el mejor actor-músico del año: ni pose, ni playback.
- Porque Springsteen aprueba el resultado (sí, lo escuchó y dio su bendición).
- Porque Dave Cobb nunca falla: cada producción suya respira autenticidad y polvo de carretera.
- Porque los temas elegidos no son los más fáciles ni los más obvios.
Entre el método y la emoción
Jeremy Allen White no quiere ser Springsteen. Quiere entenderlo.
Y al hacerlo, entrega un disco que, sin pretenderlo, recuerda lo que hacía grande al rock americano: contar historias, vivirlas y quemarse en ellas.
Nebraska fue un espejo oscuro de su tiempo.
Deliver Me From Nowhere es el reflejo de otro artista mirando dentro del mismo abismo.
Y lo mejor: suena jodidamente bien.


