Never Enough Versions llegará por sorpresa el 28 de agosto con 23 colaboradores de mundos aparentemente incompatibles. Turnstile convierte el disco que les dio sus primeros Grammy en un laboratorio donde hardcore, pop, electrónica, indie y death metal hablan el mismo idioma.
Hay discos que se reeditan. Otros se remasterizan. Y luego está Turnstile.
Un año después de publicar Never Enough, el álbum que terminó de confirmar que el hardcore podía ocupar estadios, festivales mainstream y los Grammy sin perder su identidad, la banda de Baltimore ha decidido hacer algo mucho más extraño: desmontarlo entero y volver a construirlo junto a algunos de los artistas menos previsibles del planeta.
El resultado se llama Never Enough: Versions y llegará el próximo 28 de agosto a través de Roadrunner Records. No es, según la propia presentación del proyecto, un disco de remixes ni un álbum de versiones convencional. Es una reinterpretación completa de las canciones de Never Enough, ahora atravesadas por las sensibilidades de 23 invitados.
Y basta leer algunos nombres para entender el alcance del experimento:
Elton John. Dying Fetus. Hayley Williams. Four Tet. Blood Orange. A.G. Cook. Julien Baker. Slayyyter. Alex G.
En cualquier otro contexto, esa lista parecería un error de programación de festival.
En Turnstile, tiene bastante sentido.
Elton John y Dying Fetus en el mismo disco
Probablemente esa sea la imagen que mejor explica Never Enough: Versions.
Por un lado, Elton John, una de las grandes figuras del pop y el rock del último medio siglo.
Por otro, Dying Fetus, una de las bandas más extremas y técnicamente demoledoras del death metal estadounidense.
Ambos aparecen dentro del mismo proyecto.
Y entre esos dos polos caben casi todos los territorios de la música alternativa contemporánea: la electrónica de Four Tet y Floating Points, el pop futurista de A.G. Cook, el universo emocional de Julien Baker, la experimentación de Blood Orange, la sensibilidad de Faye Webster, el hardcore de Angel Du$t, el jazz contemporáneo de Shabaka o el club de Kettama y Rod Lee.
No parece una lista de colaboradores.
Parece una declaración de principios.
Todos los artistas que participan en Never Enough: Versions
La relación completa de invitados anunciados es esta:
- A.G. Cook
- Alex G
- Angel Du$t
- Blood Orange
- Brandon Woody
- Chanel Beads
- Dan Deacon
- Dying Fetus
- Elton John
- Faye Webster
- Floating Points
- Four Tet
- Hayley Williams
- Julien Baker
- Kettama
- Mustafa
- Nourished By Time
- Oklou
- Panda Bear
- Porches
- Rod Lee
- Shabaka
- Slayyyter
Por ahora, Turnstile no ha revelado qué artista participa en cada canción, lo que convierte la semana previa al lanzamiento en un juego especialmente atractivo: imaginar dónde puede encajar Elton John, qué tema terminará en manos de Dying Fetus o cómo sonará una canción de Turnstile atravesada por Four Tet.
Pero ¿por qué reinventar un disco que ya funcionaba?
Porque Never Enough no necesitaba ser corregido.
Necesitaba seguir mutando.
Publicado el 6 de junio de 2025, el cuarto álbum de Turnstile supuso otro salto de escala después del terremoto que había provocado Glow On en 2021. El disco debutó en el número 9 del Billboard 200, convirtiéndose en el álbum de mayor éxito comercial de la banda en Estados Unidos, y alcanzó el número uno en la lista de Hard Rock Albums.
Pero lo verdaderamente importante fue su impacto cultural.
Turnstile volvió a demostrar que el hardcore podía contener melodías pop, atmósferas electrónicas, psicodelia y producción experimental sin perder su dimensión física.
Ese planteamiento terminó siendo recompensado en los Grammy 2026.
Never Enough ganó el premio a Best Rock Album, mientras que “Birds” se llevó Best Metal Performance. Fueron los dos primeros Grammy de la carrera del grupo.
Y quizá sea precisamente ese éxito lo que hace que Versions resulte tan interesante.
En lugar de proteger el disco que los llevó definitivamente al mainstream, Turnstile ha decidido volver a abrirlo.
El hardcore que dejó de pedir permiso
Durante años, buena parte de la conversación sobre Turnstile ha girado en torno a una pregunta:
¿Siguen siendo hardcore?
Probablemente esa pregunta ya no importe demasiado.
Desde Glow On, Brendan Yates y compañía han convertido el género en un punto de partida más que en una frontera.
Never Enough llevó ese principio todavía más lejos, combinando explosiones de hardcore con pop, dream-rock, electrónica y ambientes casi cinematográficos. La crítica recibió el disco con enorme entusiasmo y terminó apareciendo en numerosas listas de lo mejor de 2025.
Ahora Versions parece llevar aquella filosofía hasta sus últimas consecuencias.
Si el universo Turnstile puede contener simultáneamente a Elton John, Panda Bear, Hayley Williams, Slayyyter y Dying Fetus, entonces quizá la banda ya haya dejado de pertenecer a un género concreto.
Hayley Williams y Blood Orange ya conocían este universo
No todos los invitados llegan desde fuera.
Hayley Williams y Blood Orange ya habían participado en el álbum original, por lo que su regreso a Versions tiene una lógica especial. En lugar de limitarse a repetir aquella colaboración, ahora tendrán la oportunidad de reinterpretar material que ellos mismos ayudaron a expandir.
La presencia de Williams resulta especialmente significativa.
Turnstile y Paramore pertenecen a generaciones y escenas diferentes, pero comparten una característica fundamental: ambas formaciones han pasado años ampliando los límites de las etiquetas que inicialmente intentaron definirlas.
Ese mismo espíritu parece recorrer todo el proyecto.
Baltimore también está dentro del disco
Aunque la lista de invitados tenga dimensión internacional, Never Enough: Versions conserva conexiones importantes con la ciudad que vio nacer a Turnstile.
La presencia del pionero del Baltimore club Rod Lee, del trompetista Brandon Woody o de Angel Du$t, banda profundamente conectada con miembros presentes y pasados de Turnstile, devuelve parte del proyecto a sus raíces.
Eso evita que el álbum se convierta simplemente en una exhibición de nombres famosos.
Turnstile continúa mirando hacia afuera sin dejar de mirar hacia casa.
De Coachella y Primavera a los Grammy
El último año ha sido extraordinario para la banda.
Tras publicar Never Enough, Turnstile llevó el disco a escenarios como Coachella, Primavera Sound, Bonnaroo y Lollapalooza, confirmando algo que parecía improbable apenas unos años atrás: una banda surgida de la escena hardcore de Baltimore podía convertirse en uno de los grandes nombres de los festivales internacionales.
La banda continúa actualmente de gira por Europa y pasará por All Points East, Rock en Seine y MEO Kalorama, antes de iniciar en septiembre otra extensa tanda de conciertos norteamericanos.
Ese contexto hace que Versions parezca menos un apéndice del álbum y más el siguiente capítulo de una expansión que todavía no ha encontrado techo.
El disco que resume lo que Turnstile representa ahora
Hay una lectura especialmente atractiva detrás de esta lista de colaboradores.
Durante décadas, las escenas musicales se construyeron alrededor de fronteras.
Hardcore por aquí.
Pop por allá.
Electrónica en otro espacio.
Metal todavía más lejos.
Turnstile pertenece a una generación para la que esas divisiones resultan cada vez menos relevantes.
El mismo oyente puede escuchar Dying Fetus, Four Tet, Elton John, Oklou y Blood Orange en una misma tarde.
Never Enough: Versions parece construido exactamente desde esa forma contemporánea de entender la música.
28 de agosto y el experimento empieza
Quedan todavía preguntas importantes.
No sabemos qué canciones corresponden a cada invitado.
No sabemos cuánto conservarán de las grabaciones originales.
Ni siquiera sabemos hasta dónde llevará Turnstile el concepto de “reimaginar”.
Y ahí está buena parte de su atractivo.
Después de ganar dos Grammy con Never Enough, la opción más segura habría sido dejar el álbum intacto y continuar de gira.
Turnstile ha elegido lo contrario.
Abrir las canciones.
Compartirlas.
Y dejar que otros artistas las deformen.
Tal vez porque la filosofía que ha llevado al grupo desde los pequeños espacios hardcore de Baltimore hasta los mayores festivales del mundo sigue siendo exactamente la misma:
nunca hay suficiente.


