Gorillaz lanzan “Damascus”que es un himno global entre trip-hop, hip-hop árabe y memoria compartida, cuarto adelanto de su nuevo álbum


Gorillaz vuelve a hacerlo. Pero esta vez no se limita a cruzar géneros: cruza geografías, memorias y lenguajes. Su nuevo single, “Damascus”, es una de las piezas más vibrantes y simbólicas de su próxima era creativa, y confirma que Damon Albarn sigue entendiendo la música como un territorio sin fronteras.

Con la colaboración del icono sirio Omar Souleyman y del eterno Yasiin Bey (Mos Def), “Damascus” no es solo una canción: es una celebración del mestizaje sonoro, un pulso que une trip-hop, hip-hop de raíz árabe y rap consciente, avanzando lentamente hacia un clímax tan físico como emocional.


De Londres a Damasco: una canción que se construye en movimiento

Como su propio título indica, “Damascus” fue grabada en gran parte en la capital siria, aunque su ADN se terminó de moldear en Londres, Devon, Mumbai y Nueva York. Ese tránsito geográfico se escucha: la canción fluye como un viaje, comienza contenida y termina expandida, casi ceremonial.

El tema fue compuesto por Damon Albarn junto a Omar Souleyman y Yasiin Bey, y su estructura evita el golpe inmediato para apostar por la hipnosis progresiva, algo muy en la línea del Gorillaz más ambicioso y menos inmediato.


Misterio, solidaridad y comunidad

“Damascus” no nació en plataformas, sino sobre el escenario. Gorillaz la presentó por primera vez en septiembre durante su misterioso concierto sin móviles ‘House Of Kong’ en Londres, donde también revelaron los detalles de su próximo álbum y lo interpretaron al completo ante un público reducido.

Desde entonces, la canción ha mutado y crecido en directo:

  • en el Gaia Festival de Madrid
  • y, especialmente, en el Together For Palestine, el gran concierto benéfico organizado por Brian Eno en Wembley Arena

En esta última ocasión, Gorillaz reinterpretó el tema junto a The London Arab Orchestra, elevando su carga política, emocional y colectiva.


The Mountain es el álbum más ambicioso de Gorillaz

“Damascus” es el cuarto adelanto del próximo disco de Gorillaz, The Mountain, que verá la luz el 27 de febrero. Un álbum que ya se perfila como uno de los proyectos más complejos y colaborativos de la banda.

Singles previos:

  • “The God Of Lying” (con Idles)
  • “The Happy Dictator” (con Sparks)
  • “The Manifesto” (con Trueno y el fallecido Proof de D12)

La lista de colaboradores es casi enciclopédica:
Black Thought, Asha Bhosle, Anoushka Shankar, Johnny Marr, Paul Simonon, Gruff Rhys, Kara Jackson, entre muchos otros. Incluso aparecen voces de artistas fallecidos —Tony Allen, Bobby Womack, Mark E. Smith, Dennis Hopper, Dave Jolicoeur (De La Soul)— acreditados como “Voices From Elsewhere”.

No es un disco de canciones sueltas. Es un archivo emocional.


Duelo, viaje y transformación forman el corazón del álbum

En entrevistas recientes, Damon Albarn explicó que The Mountain nace de una experiencia profundamente personal: la pérdida de su padre y la de Jamie Hewlett, y los viajes que ambos realizaron a la India para procesar el duelo.

“India es un lugar muy interesante para llevar el dolor. Tienen una relación positiva con la muerte.”

Albarn llegó a esparcir las cenizas de su padre en el Ganges, una vivencia que impregna el espíritu del álbum: aceptación, tránsito, espiritualidad y memoria.

“Damascus”, en ese contexto, funciona como un puente entre mundos: Oriente y Occidente, lo político y lo íntimo, lo físico y lo espiritual.


Gorillaz, otra vez en el centro del mapa

En 2026, Gorillaz volverá a los grandes escenarios con una gira por Reino Unido e Irlanda, que culminará en un macroconcierto en el Tottenham Hotspur Stadium de Londres, además de su paso por festivales europeos como Primavera Sound (Barcelona y Porto), Rock Werchter o Electric Picnic.

Pero más allá de los números, “Damascus” deja claro algo:
Gorillaz sigue siendo uno de los pocos proyectos capaces de convertir la música pop en un lenguaje verdaderamente global, sin caer en la superficialidad ni en el exotismo vacío.


Cuando la música vuelve a ser un lugar de encuentro

“Damascus” no grita. Convoca.
No impone. Conecta.
Es una canción que respira mundo, historia y presente. Una pieza que confirma que Gorillaz no está interesado en repetir fórmulas, sino en seguir construyendo puentes.

Y en tiempos de ruido, eso es casi un acto radical.