Miley Cyrus desaparece para dejar paso a Miley con nuevo nombre, nuevo disco y un vídeo que quiere devolvernos a la pista de baile

La artista elimina “Cyrus” de su identidad profesional y abre una nueva era con “Bass Persuades”, canción y videoclip que anticipan su décimo álbum. El disco llegará el 18 de septiembre y mezcla dance-pop, post-punk, sintetizadores ochenteros y colaboraciones tan inesperadas como Model/Actriz.

Durante veinte años hemos aprendido a llamarla Miley Cyrus.

Desde Hannah Montana hasta Flowers.

Desde Disney hasta Bangerz.

Desde el country de sus orígenes familiares hasta el glam-rock, el pop, la psicodelia y la electrónica.

Ahora quiere que olvidemos una parte del nombre.

Cyrus desaparece.

Queda simplemente:

Miley.

Y no parece un cambio cosmético.

La artista acaba de estrenar “Bass Persuades”, primer adelanto y canción titular de su décimo álbum de estudio, acompañado por un videoclip dirigido por el fotógrafo y realizador Mert Alas.

El disco, también titulado Bass Persuades, llegará el próximo 18 de septiembre a través de Atlantic .

Dos semanas antes ya está claro que no estamos simplemente ante otro lanzamiento.

Estamos ante una nueva identidad.

Miley Cyrus ya no quiere llamarse Miley Cyrus

El primer movimiento llegó antes incluso de escuchar una canción.

Miley eliminó “Cyrus” de sus perfiles públicos y comenzó a presentarse profesionalmente únicamente como Miley, sumándose a esa pequeña aristocracia del pop que puede permitirse existir con una sola palabra.

Cher.

Madonna.

Prince.

Beyoncé.

Y ahora Miley.

Los Angeles Times confirmó que la artista había eliminado el apellido de sus redes coincidiendo con el anuncio de Bass Persuades, convirtiendo el cambio de nombre en la primera declaración de esta nueva etapa.

Resulta difícil no leer algo simbólico en ello.

Durante gran parte de su carrera, “Cyrus” significó familia.

Billy Ray Cyrus.

Nashville.

Country.

Disney.

Hannah Montana.

Una historia anterior a la propia Miley adulta.

Eliminarlo profesionalmente parece casi una manera de decir:

a partir de aquí, soy únicamente yo.

Su padre ya ha respondido

Como era inevitable, el cambio provocó especulaciones sobre la relación entre Miley y Billy Ray Cyrus.

Pero su padre ha respondido públicamente apoyando la decisión.

Billy Ray explicó que entiende el uso de un solo nombre como una evolución natural para una artista de su dimensión y citó referentes como Cher, Dolly Parton o Prince.

Eso convierte el supuesto drama familiar en algo probablemente más interesante:

una operación de identidad artística.

Miley Cyrus era una marca construida durante dos décadas.

Miley quiere ser otra cosa.

Y la primera canción de esa nueva vida se llama precisamente “Bass Persuades”.

“Bass Persuades” y si nadie baila, ¿para qué hemos venido?

El nuevo single no necesita demasiado tiempo para explicar su intención.

Arranca con una invitación:

moverse.

Bailar.

Dejar de mirar la pantalla.

Recordar que la música también puede sentirse físicamente.

La canción mezcla dance-pop, sintetizadores con sabor ochentero y cierta tensión post-punk, sostenida por un bajo que funciona como argumento central del tema. Pitchfork la ha descrito precisamente como una mezcla entre pop y post-punk, mientras que NME subraya su línea de sintetizador palpitante y su orientación hacia la pista.

El concepto está resumido en una idea bastante poderosa:

“The bass persuades.”

No hace falta convencerte.

El bajo lo hará.

Miley tiene un problema con nuestros teléfonos

Pero debajo del hedonismo existe una pequeña crítica cultural.

Miley canta sobre una generación que parece haber perdido parte del impulso de bailar.

De salir.

De abandonar momentáneamente el móvil.

De permitir que el cuerpo haga algo que no pueda medirse en likes.

El propio lanzamiento ha sido interpretado como una respuesta a esa desconexión creciente de la pista de baile: una canción que invita a abandonar el doomscrolling y regresar al movimiento colectivo.

Es una idea curiosamente contemporánea.

Vivimos rodeados de música como nunca antes.

Pero quizá la escuchamos de una manera cada vez menos física.

Auriculares.

TikTok.

Stories.

Fragmentos de quince segundos.

Algoritmos.

“Bass Persuades” parece preguntar:

¿y si simplemente volvemos a bailar?

El vídeo convierte un club de Nueva York en una pequeña revolución nocturna

Y ahí entra el videoclip.

Dirigido por Mert Alas, colaborador habitual del mundo de la moda y responsable también de la nueva imagen visual de Miley, el vídeo traslada la canción a un club de póquer neoyorquino convertido en pista improvisada.

La estética juega con cuero, cuerpos, sombras, erotismo y cultura club.

Pitchfork señala explícitamente la influencia de la leather culture, mientras que Variety describe el vídeo como una revolución de pista de baile construida alrededor de la nueva etapa de Miley

Visualmente tiene sentido.

El concepto del disco habla de dejarse persuadir por la música.

El vídeo hace exactamente eso.

Una habitación.

Personas quietas.

Miley entra.

El bajo comienza.

Y el espacio se transforma.

El gran cambio después de Something Beautiful

Lo sorprendente es la velocidad.

Something Beautiful apareció apenas en 2025.

Aquel álbum mostró a una Miley interesada en el espectáculo conceptual, la imagen cinematográfica y una idea de pop cada vez más libre de géneros.

Después llegaron más movimientos.

Una edición deluxe con colaboraciones de David Byrne y Lindsey Buckingham.

Una canción original para Avatar: Fire and Ash de James Cameron.

Y el especial por los 20 años de Hannah Montana.

Muchos artistas habrían considerado eso suficiente para varios años.

Miley ha decidido empezar otra vez.

Y ahora aparece Model/Actriz

Quizá el detalle más interesante del nuevo tracklist sea precisamente uno de sus colaboradores.

La segunda canción del álbum, “Different Religion”, cuenta con Model/Actriz.

Para quien siga la música alternativa estadounidense, el nombre resulta inmediatamente llamativo.

Model/Actriz pertenece al circuito más abrasivo del art-punk neoyorquino.

Que aparezcan dentro de un álbum de Miley sugiere que Bass Persuades podría ser bastante menos convencional de lo que su primera apariencia pop deja pensar. Pitchfork ya ha confirmado su participación.

La colaboración encaja además con el componente post-punk que ya aparece en la canción titular.

Miley lleva años diciendo una cosa con bastante claridad:

el género musical le importa menos que la canción.

Andrew Wyatt también vuelve a entrar en escena

Otra colaboración significativa llega en “Neon Signs”, junto a Andrew Wyatt de Miike Snow.

Wyatt no es precisamente un extraño en el universo de Miley.

Productor.

Compositor.

Músico.

Una de esas figuras que aparecen una y otra vez detrás de algunas de las producciones pop más ambiciosas de las últimas décadas.

Su presencia conecta Bass Persuades con una tradición de pop sofisticado que Miley conoce perfectamente.

El tracklist oficial de Spotify confirma ambas colaboraciones.

Las 10 canciones de Bass Persuades

El décimo álbum de Miley tendrá diez cortes:

  1. Bass Persuades
  2. Different Religion feat. Model/Actriz
  3. Let’s Get Married
  4. Orbit
  5. Aftermath
  6. REDLIGHTS
  7. Neon Signs feat. Andrew Wyatt of Miike Snow
  8. Innocent Ways
  9. Snow
  10. Bass Persuades Remixx

Es un álbum compacto.

Y quizá el título de algunas canciones permita ya imaginar parte de su mapa emocional.

Matrimonio.

Religión.

Consecuencias.

Inocencia.

Nieve.

Luces rojas.

Órbita.

La propia Miley ha definido el disco alrededor de las contradicciones emocionales de la música: fuerza y vulnerabilidad, dulzura y dolor, enamoramiento y corazón roto.

“Bass Persuades” también parece hablar de amor

Eso resulta importante.

Porque Miley no presenta este disco únicamente como una colección destinada al club.

People describe el álbum como una historia de amor en capas, relacionada con la manera en la que Miley entiende ahora las relaciones y su propia identidad.

Eso explicaría que una canción aparentemente construida para bailar pueda estar hablando también de rendirse.

No ante otra persona necesariamente.

Ante una emoción.

Ante una canción.

Ante algo que el cuerpo comprende antes que la cabeza.

Hay además una ausencia enorme y esa es Dolly Parton

El lanzamiento llega después de la reciente muerte de Dolly Parton, madrina de Miley y una de las figuras fundamentales de su vida personal y musical.

Miley publicó un homenaje especialmente emotivo recordándola y hablando de la influencia que tuvo sobre ella. La noticia apareció además muy cerca del anuncio de Bass Persuades.

Eso añade inevitablemente otra lectura al álbum.

Porque Miley ha definido Bass Persuades como un disco sobre todo aquello que la música es capaz de contener.

Alegría.

Dolor.

Amor.

Pérdida.

Continuar.

Y pocas semanas pueden ejemplificar mejor esa contradicción.

Después de “Flowers”, Miley ya no necesita demostrar nada

Hay otra diferencia fundamental respecto a etapas anteriores.

Miley llega a Bass Persuades después de haber conseguido probablemente el mayor triunfo comercial y crítico de su carrera adulta con “Flowers”.

La canción le dio sus primeros Grammy como artista principal en 2024 y terminó de consolidar algo que había tardado años en ocurrir:

que la conversación alrededor de Miley Cyrus dejara finalmente de estar dominada por Hannah Montana.

Después vendría también su Grammy junto a Beyoncé por “II Most Wanted”, en la categoría de Country Duo/Group Performance.

Por eso puede permitirse ahora hacer algo interesante.

Cambiar otra vez.

Dos noches en el Hollywood Bowl

La nueva etapa tendrá también una presentación especial en directo.

Miley actuará en el Hollywood Bowl de Los Ángeles los días 16 y 18 de octubre de 2026. Ticketmaster confirma ambas fechas y sitúa a Model/Actriz también en el cartel.

No son todavía una gira.

Son dos conciertos.

Pero sí parecen diseñados como una presentación formal de esta nueva Miley.

Y hay algo bastante perfecto en que ocurra apenas un mes después de la publicación del álbum.

Hannah Montana cumplió 20 años. Miley decidió empezar de cero

Quizá la coincidencia sea incluso demasiado perfecta.

Este año se han celebrado dos décadas de Hannah Montana.

Veinte años desde aquella chica rubia con una doble identidad.

Miley ha vuelto incluso a ponerse la peluca para celebrar el aniversario.

Y justo después de mirar hacia atrás…

elimina el apellido.

Cambia la imagen.

Anuncia un disco.

Estrena una canción sobre volver a bailar.

Es casi como cerrar un círculo.

Hannah Montana necesitaba dos nombres porque tenía dos vidas.

Miley parece querer quedarse ahora con uno solo.

Adiós, Miley Cyrus

Los cambios de nombre dentro del pop rara vez son únicamente administrativos.

Prince convirtió el suyo en un símbolo.

Madonna hizo innecesario su apellido.

Beyoncé consiguió que un nombre fuera suficiente.

Ahora Miley parece entender que veinte años de cultura popular han hecho lo mismo con el suyo.

Nadie necesita preguntar qué Miley.

Sabemos perfectamente quién es.

El 18 de septiembre conoceremos si Bass Persuades está a la altura de esa declaración.

Por ahora tenemos un nombre.

Un bajo.

Un club.

Un vídeo.

Y una cantante que mira una pista llena de personas inmóviles y lanza una pregunta extraordinariamente sencilla:

si no vamos a movernos, ¿para qué hemos venido?

Miley Cyrus ha desaparecido.

Miley acaba de empezar otra vez.