Blondie vuelve después de nueve años, pero su nuevo disco será también la despedida discográfica de Clem Burke, el batería que ayudó a definir el sonido del grupo y que falleció en 2025.

Debbie Harry y Chris Stein anuncian High Noon para el 26 de febrero de 2027. Johnny Marr, Glen Matlock y Zach Condon participan en un álbum que promete recuperar todas las caras de Blondie, del punk a la new wave. “Spectral Eyes” es su primer adelanto.

Hay grupos que regresan para recordar quiénes fueron.

Y hay otros que, incluso después de cincuenta años, todavía tienen algo que decir.

Blondie pertenece a los segundos.

Debbie Harry y Chris Stein acaban de anunciar High Noon, el primer álbum de estudio de la banda desde Pollinator, publicado en 2017.

Llegará el 26 de febrero de 2027 a través de BMG, nueve años y medio después de su anterior trabajo.

Pero esta vez el anuncio tiene una dimensión especial.

Porque entre sus canciones todavía podremos escuchar a Clem Burke, el batería que formó parte de la historia de Blondie desde sus comienzos y falleció en abril de 2025, a los 70 años.

High Noon será el último álbum de Blondie en el que participe.

Y eso cambia inevitablemente nuestra manera de esperar estas canciones.

Clem Burke y el corazón que hacía bailar a Blondie

Cuando hablamos de Blondie, casi siempre aparece primero Debbie Harry.

Su voz.

Su imagen.

Su presencia magnética.

Después, las composiciones de Chris Stein y la extraordinaria capacidad del grupo para mezclar géneros que, en los años setenta, parecían pertenecer a mundos diferentes.

Pero había otro elemento fundamental.

La batería de Clem Burke.

Burke no era simplemente el músico que mantenía el ritmo. Su manera de tocar daba impulso, urgencia y personalidad a canciones que podían pasar del punk al pop, del rock al disco o de la new wave a territorios inesperados.

Escucha “Dreaming”.

Después “One Way or Another”.

Y luego “Heart of Glass”.

Son canciones muy diferentes, pero todas comparten esa energía que hizo reconocible a Blondie incluso cuando cambiaba radicalmente de estilo.

Por eso High Noon no será solamente el regreso de una banda histórica.

Será también la oportunidad de escuchar una última colección de grabaciones de estudio con Clem Burke.

No necesitamos conocer todavía todas las canciones para comprender el significado de ese detalle.

Johnny Marr abre una nueva etapa para Blondie

El primer adelanto de High Noon se llama “Spectral Eyes” y lleva la firma de uno de los guitarristas más influyentes del pop británico: Johnny Marr.

Marr ha escrito la canción y también toca en ella. No es una colaboración decorativa: su participación está en el origen del tema que abre el álbum.

La conexión resulta especialmente interesante porque Marr y Blondie pertenecen a dos historias que se cruzan constantemente. Blondie ayudó a transformar el punk neoyorquino en pop sin perder su identidad. The Smiths, años después, demostrarían desde Manchester que una guitarra podía ser sofisticada, melódica y alternativa sin renunciar a llegar a un público enorme.

Escuchar a Johnny Marr junto a Debbie Harry tiene, por tanto, algo de encuentro entre dos formas distintas de entender la modernidad.

“Spectral Eyes” ya está disponible y es nuestra primera oportunidad de descubrir hacia dónde quiere llevar Blondie su sonido.

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Del CBGB al pop mundial y por qué Blondie cambió las reglas

Para entender la importancia de este regreso hay que recordar algo: Blondie nunca fue simplemente una banda de new wave.

Nació en el Nueva York de los setenta, alrededor de la escena del CBGB, compartiendo contexto con nombres como Ramones, Television y Talking Heads. Pero mientras buena parte de aquella generación defendía una identidad musical relativamente reconocible, Blondie decidió que las fronteras estaban para cruzarlas.

“Heart of Glass” llevó la música disco a un grupo nacido del punk.

“Call Me” convirtió el rock electrónico en un fenómeno mundial.

“The Tide Is High” incorporó sonidos caribeños al pop internacional.

Y “Rapture” acercó el rap a las listas de éxitos estadounidenses en una época en la que todavía estaba lejos de convertirse en la fuerza dominante que conocemos hoy.

Blondie no esperaba a que los géneros se pusieran de moda. Los mezclaba.

Por eso resulta tan significativo que Debbie Harry describa High Noon como una combinación de las distintas influencias y etapas del grupo, pero transformadas en algo nuevo y conectado con el presente.

De Sex Pistols a Beirut y un disco que no quiere quedarse en el pasado

El nuevo álbum reúne colaboradores que, sobre el papel, podrían pertenecer a discos completamente diferentes.

Además de Johnny Marr, aparecen Glen Matlock, bajista original de Sex Pistols; Zach Condon, líder de Beirut; y Jess Wolfe y Holly Laessig, las dos voces de Lucius.

Es una combinación fascinante: punk británico, indie de cámara, pop contemporáneo y el universo de Blondie compartiendo espacio.

Y hay más detalles interesantes.

“Sleepwalking” está escrita por Glen Matlock. “Heartbreak Kid”, compuesta por Chris Stein, mira hacia la figura de Johnny Thunders. Y “Little Metal Drummer” recupera una composición que Jimmy Destri, teclista fundador de Blondie, grabó originalmente para su álbum en solitario Heart on a Wall de 1981.

Un disco grabado antes de una pérdida irreparable

Las sesiones comenzaron en Nueva York en 2022, con John Congleton, que ya había producido Pollinator. Gran parte del material se registró con los músicos tocando juntos en la misma sala. Posteriormente, David Wrench asumió producción adicional y mezcla.

Cuando comenzaron a grabar, Blondie no sabía que estas serían las últimas sesiones de Clem Burke para un álbum del grupo.

Su fallecimiento convirtió unas grabaciones concebidas como un nuevo capítulo en el testimonio final de una colaboración musical que había durado casi cincuenta años.

Y, sin embargo, conviene no confundir High Noon con un disco póstumo diseñado desde el principio como homenaje. La música fue creada antes de la muerte de Burke. Su ausencia es lo que ha transformado posteriormente el significado del proyecto.

Esa diferencia importa.

Las 13 canciones de High Noon

La banda ha confirmado el repertorio completo.

  1. Spectral Eyes
  2. Heartbreak Kid
  3. Come Back Home
  4. Tambo Tambo
  5. Man Who Had No Face
  6. The End
  7. Little Metal Drummer
  8. Sleepwalking
  9. Whistle Into The Wind
  10. Antifreeze
  11. East of Eden
  12. Bad Underwear
  13. Ah, Sunflower, Weary of Time

El álbum llegará el 26 de febrero de 2027, en CD, vinilo y distintas ediciones especiales. Será el duodécimo trabajo de estudio de Blondie.

Debbie Harry no está interesada en convertirse en una pieza de museo

Existe una tendencia a tratar a las grandes figuras del rock como si su aportación artística hubiera terminado hace décadas.

Se celebran aniversarios.

Se reeditan discos.

Se producen documentales.

Se organizan exposiciones.

Y, poco a poco, los artistas se convierten en monumentos.

Pero Debbie Harry continúa haciendo música.

Chris Stein continúa componiendo.

Y Blondie sigue reuniendo músicos de distintas generaciones para construir canciones nuevas.

Eso no garantiza que High Noon vaya a estar a la altura de Parallel Lines, Eat to the Beat o Autoamerican. Todavía sería absurdo afirmarlo: el disco no se ha publicado y únicamente conocemos su primer adelanto.

Pero sí permite plantear una cuestión que va más allá de Blondie.

¿Por qué exigimos a los músicos veteranos que reproduzcan sus mejores años, en lugar de permitirles descubrir quiénes son ahora?

Quizá la respuesta esté en una de las frases con las que Chris Stein ha presentado el álbum. Después de un viaje largo y extraño, reconoce que ni siquiera sabe muy bien qué decir ante la posibilidad de tener otro disco de Blondie terminado. Lo que sí expresa es su agradecimiento a quienes han seguido acompañándolos.

Blondie tiene una última cita con Clem Burke

Cuando High Noon llegue a las tiendas en febrero, probablemente hablaremos de Johnny Marr, de las canciones, de la voz de Debbie Harry y de si el disco está a la altura de las expectativas.

Pero habrá otra manera de escucharlo.

La de quienes llevan décadas siguiendo a Blondie y saben que, en algún lugar de esas trece canciones, sigue tocando Clem Burke.

No sabemos todavía qué temas terminarán convirtiéndose en favoritos.

Tampoco si High Noon abrirá una nueva etapa discográfica para el grupo.

Lo que sí sabemos es que será la última vez que escuchemos a Blondie presentar un álbum de estudio con la batería de uno de los músicos que construyeron su sonido.

Y eso convierte este regreso en algo más que una noticia.

Porque Blondie lleva medio siglo demostrando que el pop puede reinventarse una y otra vez.

Esta vez, además, tiene que aprender a seguir adelante con una ausencia.

Y quizá ahí esté la verdadera historia de High Noon.

El futuro de Blondie todavía está por escribir. Pero una parte fundamental de su pasado sonará por última vez en este disco.