El Super Bowl LX pasará a la historia no solo por el triunfo deportivo, sino por la noche en que Bad Bunny elevó el espectáculo de medio tiempo a un nuevo nivel cultural y estilístico.
El pasado 8 de febrero de 2026, el artista puertorriqueño protagonizó el Apple Music Super Bowl Halftime Show en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, en un espectáculo en el que la música, la identidad latina y la moda accesible se entrelazaron para capturar la atención global.
El primer halftime en español con impacto cultural
Por primera vez un artista latino interpretó un set casi completamente en español en el show de medio tiempo del Super Bowl, uno de los eventos televisivos más vistos del planeta. Bad Bunny presentó un repertorio que reunió temas como “Tití Me Preguntó”, “Yo Perreo Sola”, “El Apagón” y “Café con Ron”, conectando con millones de fans alrededor del mundo.
La actuación fue celebrada como una afirmación de la cultura latina, tanto por sus letras como por su energía, y contó con apariciones especiales de artistas como Lady Gaga y Ricky Martin, reforzando aún más el alcance multicultural del espectáculo.
Más allá del entretenimiento, la presentación transmitió un mensaje de inclusión y unidad, encapsulado en una frase proyectada sobre el campo al final del show: “Together, we are America”.
Moda con significado y el look de Zara que marcó tendencia
Uno de los detalles más comentados del espectáculo fue el atuendo de Bad Bunny, que tomó por sorpresa a la prensa y a los fans: eligió un conjunto confeccionado por Zara, la marca española de moda global.
El outfit se articuló en torno a piezas blancas emblemáticas:
- Camisa y corbata, acompañadas de un jersey inspirado en uniformes deportivos.
- Una camiseta con el nombre “Ocasio” (apellido real de Bad Bunny) y el número 64 estampado en la parte frontal y posterior
- Pantalones chinos blancos y zapatillas “BadBo 1.0” en colaboración con Adidas.
- Detalles de alto nivel como un Audemars Piguet Royal Oak de 18 quilates y accesorios coordinados.
Esta elección, además de estilística, fue percibida como un símbolo de inclusión y accesibilidad, pues combina moda masiva con discurso cultural, trazando una narrativa visual que va más allá de la pasarela.
Vogue España destacó que la apuesta por Zara no solo fue estética, sino estratégica y posicionó al artista como puente entre moda global y cultura popular, marcando tendencia en un escenario donde la moda suele dominada por marcas de lujo inaccesibles para muchos.
Un espectáculo con raíces y proyección global
El setlist escogido por Bad Bunny para el Super Bowl LX no fue casual. Representó una celebración del legado urbano latino y del reggaetón convertido en fenómeno global, consolidando al artista como uno de los intérpretes más influyentes de su generación.
La actuación fue transmitida por múltiples plataformas en Estados Unidos —incluyendo NBC, Telemundo y NFL+— y generó una ola de reacciones en redes que la posicionaron como uno de los momentos musicales más comentados de la temporada.
Además, el show fue interpretado como un eco de conversaciones sociales más amplias, en las que la representación cultural y el papel de los artistas latinos en plataformas globales de entretenimiento adquieren cada vez más protagonismo.
Por qué este momento importa
Bad Bunny no solo entregó una actuación impecable: redefinió el significado del halftime show del Super Bowl al infundirlo con identidad cultural, lenguaje y estética latina.
Su decisión de vestir una marca global accesible como Zara en uno de los escenarios más importantes del entretenimiento muestra que la moda puede ser tan influyente como la música —especialmente cuando se usa para hablar del contexto de una comunidad global.
Este Super Bowl no será recordado solo por el espectáculo, sino por cómo se mezclaron cultura, moda y música para reflejar la diversidad de audiencias en todo el mundo.


